sábado, 16 de mayo de 2009

Recuerdos Northern Soul

Bueno esta vez les traemos un artículo acerca del Northern Soul, escrito por alguien que vivió la época. Muy emotivo e interesante, se nota que quien lo escribió de verdad ama la música y la escena. Me gustó tanto que lo traduje para ponerlo aca en el Blog, aunque en la parte final acerca de Fred Perry se me hace un poquitín forzada la publicidad, pero despues de todo para eso fue escrito. A quienes quieran consultar la versión original la encuentran AQUÍ.

Hize mi mejor esfuerzo con la traducción, para mantener la emoción y el cariño que transmitía el original, espero así sea. Hay dos notas del traductor(NT) entre parentésis y en cursiva, para diferenciarlas del contenido original. También adjunto las imagenes que están junto al artículo original. Y sin alargar más la cosa, aca les dejo un artículo genial, saludos.




Recuerdos Northern Soul





Una tarde de Sábado, en algún momento de 1974 cuando yo tenía 16 o 17 años de edad, tuve una verdadera "Revelación". Esa noche me mostró un mundo en el que bailar no eran embarasosos movimientos de baile de escuela, o tambaleantes vals con tu anciana tía, sino una estridente forma de expresión, donde las "discos" no solo eran sitios donde conocer chicas y beber, sino emocionantes reuniones de personas con un amor común y donde la elección musical no era solo una perezosa repetición del Hit Parade (NT: algo así como el top 10) de la radio, sino que salía pasión rebosando de los parlantes, y esa pasión multiplicada por diez era devuelta por la multitud. Esa Revelación fue el Northern Soul.

Yo era un aprendiz de albañil hace 6 meses más o menos, habiendo abandonado la escuela local sin la más mínima idea de que iba a hacer con mi vida y con unos cuantos 'O levels' (NT: Ordinary level, nivel ordinario, un certificado de educación básica en Reino Unido). Mi corta estatura de joven realmente no encajaba en la profesión con sus robustos, y de barriga-cervezera, constructores por lo que no dure mucho en el negocio.



Me gustaba mucho la música, como a la mayoría de los adolescentes, y ésta era la época del "Glam Rock". Tuve tempranas inclinaciones por el estilo de David Bowie, Sweet y Slade, pero mi muy variada colección de sencillos y albumes estaba plagada de hits de las listas y sencillos de moda. Sin embargo, entre ellos había una pequeña colección de sencillos de Ska, Reggae y Motown, armada durante los ultimos años desde que empecé a ir en los Lunes a una disco-club nocturna para jovenes. "Al Capone" de Prince Buster siempre era un favorito que sonaba entre los éxitos del momento y se convirtió en el primer sencillo 7" que compré con mi dinero. Tenía 14 y este sencillo encendió un amor por la música jamaicana que sigue vigente hoy. La influencia Motown fue toda de mi hermana mayor, que solía poner sus LPs de la serie "Chartbusters" casi que todo el tiempo. Y fue ella quien, reconociendo mi creciente pasión por la música negra, sugirió una noche del '74 que la acompañara a un "soul do" al que ella iría con sus amigos en el centro del pueblo.

Terminamos en el "Centre Hall", que quedaba a la vuelta de la esquina del club juvenil al que solía ir y que me dio un poco la sensación de "estar creciendo", dejando atras la juventud... El lugar era algo como un gran salón de baile de estilo Victoriano, como el que siempre habría asociado con refinadas, pero antiguas, fiestas de té durante el día, y presentaciones de 'Big Bands' en la tarde. Pero, muy importantemente, (y como en la mayoría de salones de baile de la época) el suelo era de madera, lo que con el tiempo se volvió entrañable para el bailarín de Northern Soul.

El poster a la entrada decía "Sonidos Soul: de las 8 hasta tarde" y había una gran fila a pesar de ser una tarde fría en un pueblito en el centro de Inglaterra. Recuerdo sentirme calido, rodeado por todas esas personas, un poco mayores que yo, amontonandose junto a la entrada, expectantes a entrar. Yo estaba emocionado y nervioso. Nervioso porque todos "ellos" sabían lo que les esperaba al interior y yo me sentía como el notorio novato.

Una vez abrieron las puertas, hubo el usual forcejeo y empujones para entrar de primero. (¿Una nación de gente que hace fila? ¡No en esta puerta amigo!) y nos tomó cierto tiempo subir las escaleras. Eventualmente llegamos hasta la entrada y empezé a escuchar proveniente del interior un fuerte sonido amortiguado, puntuado por pequeñas 'rafagas' de música y voces a la vez que las puertas interiores dejaban entrar entrar otra fría persona al salón. Luego de pagar la entrada, caminamos rápidamente a través de la larga y fría área de la entrada mientras escuchaba como el amortiguado sonido de la música se volvía cada vez más fuerte a medida que nos acercabamos al doble portón. Mi hermana, quien estaba delante mio, empujó para entrar y al instante el leve murmullo explotó en una ola de calor y de dulce música Soul que me envolvió. Quedé momentaneamente aturdido mientras hacía una parada para poder asimilar todo, para dejar que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad de la gran habitación. El sentimiento de calidez y bienvenida que venía de adentro era como ser envuelto en una manta caliente de Soul tamaño 'Central Hall', y el sonido ésta música "estilo Motown" retumbando con orgullo y vigor - música que hasta ese momento solo había escuchado en un pequeño tocadiscos en casa- hizo que mi pulso empesara a acelerarse y mi corazón a palpitar con emoción.

Mis ojos empezaron a acostumbrarse al escasamente iluminado salón y a las pocas 'luces disco' que se habían molestado en poner, entonces el verdadero momento 'directo-en-tu-cara' me golpeó... los bailarines ya estaban llenando la pista de baile, pies y aplausos en perfecta armonía con la música, y, ¿¿¿que???... ¡¡la mayoría eran hombres!! ¡solos! ¡haciendo pasos increibles! Nada de ese patético 'no-se-bailar-y-no-quiero-pero-intento-levantarme (NT:ligarme-conquistar)-a-alguien' frente a alguna (des)afortunada chica luego de que la noche y los tragos se han acabado. Nada de esas rígidas secuencias de "1-2-3 paso, 2-3-4 paso" con la pareja. Estos eran orgullosos, talentosos y atléticos bailarines que bailaban para ellos mismos y por la emoción de la música, y yo mientras miraba boquiabierto.

Y entonces, un momento...¿Quién es ese bailando? ¡Pero si es Mick Brown!¡Le conozco! El estaba un grado más adelante de mi en la escuela. Mi hermana dijó "Si Mick está en el Northern Soul, ¿no sabías?" Mick hizo un 'Back-Drop' y todo en lo que pude pensar fue "Cómo pudo estar pasando todo esto sin que yo lo supiera... en mi propio pueblo... con la gente que conozco."

Pasé un rato genial esa noche, captando todo lo que mis ojos y oidos me permitían. Mi primera introducción a una 'escena underground' se completó y al instante quedé enganchado.

Yo era demasiado joven en la escena como para tener la oportunidad de ir a los primeros clubes influyentes como al Twisted Wheel en Manchester o al Golden Torch en Stoke, así que empezé modestamente, puliendome en las 'Noches Soul' dos veces a la semana en el club local de trabajadores. Es un cliché decir que practicaste los pasos en tu habitación en casa, pero es verdad. Yo veía a los bailarines en el club e intentaba recordar partes de sus rutinas (a veces escabullendome en los baños para intentar los pasos cuando nadie miraba) para luego intentar recrearlos en casa con alguno de mis discos de Motown, o de mi hermana, sonando de fondo. A medida que aprendí más de la música que sonaba y que era clasificada como "Northern Soul", estaba encantado de notar que entre mi colección habían algunos de los temas que sonaban en la escena. Y las canciones que no conocía, pero que sonaban genial, le preguntaba al DJ por su nombre para luego ir a buscarlas en los puestos de mercado.

En momentos difíciles vendí casi toda mi colección de discos a un tipo del trabajo que manejaba una disco móvil, pero pronto volví para reclamar un par de sencillos que había olvidado entre las cajas. Mi más grande golpe de suerte llegó cuando un compañero de mi hermana me regaló su extensiva colección de Northern. El había frecuentado el Golden Torch , y su colección estaba llena de clásicos de la época. Él había decidido que iba a 'sentar cabeza' y pensó generosamente que yo aprovecharía más los discos que si él los dejaba acumulando polvo en casa. En todo caso, estos se convirtieron en MIS clásicos y permanecen entre mis favoritos hasta el día de hoy.

Yo fui lo suficientemente afortunado de visitar en unas cuantas ocasiones el legendario Wigan Casino y de bailar en su sagrado piso canciones pinchadas por el igualmente legendario Russ Winstanley, algo por lo cual estoy eternamente agradecido. Hice grandes amigos, escuche grandiosas canciones y la pasé genial. Y aunque nunca más habrá un momento 'directo-en-tu-cara', la emoción que me recorre cuando escucho una de mis canciones favoritas todavía se mantiene.

Unidad
En mi mente la escena Northern Soul y Fred Perry estan unidos inseparablemente. La popularidad de ambos, nacida y criada por el movimiento 'más-cool-que-tu' Mod. Los mods crearon su propio estilo, su propio look y su propia banda sonora. Y como todos los movimientos de "calle" que se crearon a si mismos, desde el RocknRoll hasta el Punk y el Hip Hop, se volvieron históricos. Sobreviven más alla de sus inicios y de sus auges porque las personas que entienden siempre reconoceran la autenticidad. Esa escencia que viene de las emociones y el corazón, y no de un prefabricado intento de "próxima gran moda". Y lo que la autenticidad concede, por su propia naturaleza, es el tan anhelado 'cool'.

Hoy día, la forma de vestir de los alguna vez jovenes bailarines que, como yo, vivieron la escena en los primeros años de los 70's, han cambiado y suavizado en cierta forma. Muchos ya tienen 50-y-tantos (¡y más!), la mayoría con niños ya grandes y con todas las responsabilidades que implica la vida moderna de adulto. Pero aun así todavía hacen sus bailes y reuniones de Soul junto a más jovenes-y enérgicos-bailarines. Y siempre en evidencia habrá cierta prenda en la que se pueden sentir cool todavía, una camiseta polo Fred Perry (¡La mia tiene que ser la negra con bordes amarillos!). Y una cosa genial tanto del Northern Soul como de Fred Perry, es que ninguno envejece. Ambos actuales y retro en una forma verdaderamente única. Hoy en día te ves igual de elegante, bien seas un chico de 18 años usando Perry y bailando Northern, o un viejo de 50 haciendo lo mismo.

La escena Northern Soul fue, y es, amigable e incluyente - ¡si amas la música siempre serás bienvenido! Sin importar sus raices en el working class, no importaba de donde vinieras si verdaderamente amabas la música. No digo que no hubiera quienes se creyeran de mejor status que los demás, de eso siempre se encuentra en cualquier escena. Desde el que tiene la mejor ropa o quien es el que mejor baila, hasta el que más tiempo lleva en la escena y quien tiene los discos más raros. Pero hoy en día la madurez ha hecho que la escena deje atras esos viejos tiempos de inofensivas rivalidades. En su lugar existe un tácito entendimiento y amabilidad con los otros 'Soulies' que te dice que 'estamos en esto juntos'. Blanco, negro, joven, viejo, rico, pobre, hombre o mujer... El Northern Soul es 'Unidad'.

Paul Brown, 2008.

Mi Top 10
(Nota: Esto puede cambiar de semana a semana con tantas cosas buenas de entre donde escoger, pero ésta es mi lista por ahora.)

The Younghearts – A Little Togetherness
The Superlatives – I Still Love You
Gloria Jones – Come Go With Me
The Isley Brothers – Tell Me Its Just A Rumour Baby
Checkerboard Squares – Double Cookin’
Little Richard – I Don’t Wanna Discuss It
Lynne Randell – Stranger In My Arms
The M.V.P’s – Turning My Heartbeat Up
Tony Clarke – Landslide
Frank Wilson – Do I Love You (Indeed I Do)


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